Al sol del Caribe

¡Hola mis chicos! La semana pasada os contaba en este post por qué la temporada del Mediterráneo siempre ha sido (y será) mi favorita.

Sin embargo, la temporada del Caribe, también tiene sus cosas buenas (¡MUY buenas!)

Generalmente, la temporada del Caribe significa trabajo muy duro para las tripulaciones, con jornadas laborales que parece que nunca tendrán fin.

Pero también es temporada de fiesta frenética.

Y ambas cosas por igual…

¿Qué mejor sitio que una preciosa isla paradisíaca para aprovechar los contados días libres entre charter y charter?

Para los nuevos por aquí, en este post podéis recordar lo que significa tener un charter en un yate de lujo (y cuanto dinero se gana con ellos jaja)

El Caribe es un sitio donde siempre hace buen tiempo y dónde un cóctel sustituye al simple café de desayuno.

En estos días libres, las actividades más comunes de los tripulantes son pasar las horas en el Beach Club de la marina dónde el yate esté amarrado, la playa, alquilar scooters e ir a explorar la isla, nadar con delfines, pescar y actividades similares.

En estas islas, por muy paradisíacas que sean, siempre hay empresas que organizan todo tipo de excursiones, tours y demás actividades, y las tripulaciones son una parte muy importante de sus ingresos.

Y como son muy conscientes de ellos, ¡organizan cosas muy chulas!

Los epicentros del mundo de los yates en la temporada del Caribe son Antigua, St. Marteen, St Barths o St Thomas.

Esos son los sitios “cool”, a donde todo el famoseo y la gente guapa va a lucirse en verano.

A mí particularmente hay una isla que me robó el corazón desde la primera vez que fui.

Se llama Santa Lucía y es una auténtica belleza.

Así que, si os dais un paseo por la marina de estas islas en temporada alta, seguramente os encontréis a una estrella de Hollywood cada 10 metros… (y no, no son tan impresionantes como en TV)

Y para terminar con un poquito de cotilleo, debo confesaros que de todos los famosos que he visto durante todos estos años, el único que de verdad me impresionó en persona y es mucho más atractivo que en TV fue Tiger Woods.

Tiger Woods es dueño también de un megayate llamado Privacy y suele tenerlo amarrado en las Bahamas, donde aprovecha para entrenar durante largas horas (lo confieso de nuevo, ¡lo espiábamos un poquito cuando estábamos amarrados justo a su lado!)

¡Bueno chicos! Ya veis que el año de las tripulaciones de yates de lujo se divide totalmente en dos, pero siempre con un denominador común: ¡el Sol!

Quizás sea por eso que ahora lo paso TAAAAN mal en invierno, me muero de frío…

¿Vosotros también queréis experimentar en primera persona lo que significa trabajar, vivir y viajar en un yate de lujo?

Como os conté en este post, ¡NO ES TAN DIFÍCIL!

No dudéis en visitar www.starfishcrew.com y pedirme vuestra primera SESIÓN DE ASESORAMIENTO GRATUÍTA.

¡Os dejo ya y me voy corriendo! En un par de horas vuelo a Cerdeña para unirme al yate que será mi casa durante las próximas semanas.

Un abrazo y ¡hasta el próximo jueves!

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